LA SALUD INTESTINAL

 

Un ser humano sano y normal debe tener deposiciones de buena consistencia después de cada comida del día, por lo general, dos o tres veces. La deposición debe salir fácilmente, sin esfuerzos, sin dolor y sin tardanza. Con una alimentación sana, las deposiciones casi no deben tener olor. Cuando nuestra alimentación es demasiado rica en azúcares, harinas y proteínas, se modifica la flora bacteriana normal del intestino, favoreciendo el desarrollo de una flora de putrefacción que es patógena y agresiva para el organismo por las toxinas que produce y contiene. Esto repercute en el estado general y si ya el organismo tiene enfermedades, las agrava, pues favorece la desorganización de varios sistemas, especialmente, el inmunitario. No tener deposiciones diarias es intoxicar lenta y gradualmente al organismo.

El estreñimiento es la evacuación retardada de materia fecal del intestino. La frecuencia poco a poco se reduce a una vez diaria y en ocasiones cada dos o más días. La deposición se vuelve seca, dura, de mal olor. Se puede producir dolor al evacuar y necesitar esfuerzo. Si un intestino presenta problemas en el tránsito puede depositar sus desechos tapizando sus paredes. Según Irons: “Estos depósitos fecales pueden alcanzar de 7 a 9 mm de espesor y adquirir la consistencia dura y cauchosa de un neumático. Estos desechos adheridos a las paredes del intestino le impedirían al organismo la absorción de alientos, vitaminas y sales minerales. Entonces, un problema intestinal crónico puede ser el origen de carencias nutricionales”.

El estreñimiento, por el estancamiento de las heces irrita al colon, produciendo inflamación, espasmos y acumulación de aire. Además, la alimentación con exceso de harinas, azúcares refinados, preservantes químicos, carne de cerdo, el bajo consumo de agua y la mala masticación ligada a comidas apresuradas, son responsables de producir materias intestinales ricas en productos mal digeridos, que desarrollan flora bacteriana agresiva, que genera toxinas, cólicos y gases nocivos. Ocurre una verdadera autointoxicación por el envenenamiento crónico debido a toxinas, desechos y gérmenes patógenos que proliferan en la materia intestinal estancada.

El colon o intestino grueso es la última parte del intestino. Su principal función es reabsorber agua con el fin de concentrar las materias fecales mientras las conduce a su evacuación. Es u

n mecanismo de precisión asombroso. Para que la deposición tenga consistencia normal, es preciso reabsorber un 86% del agua. Si se reabsorbe el 88%, la deposición es demasiado dura, y con un 82% la materia fecal es muy fluida. El colon está recubierto por una delgadísima capa de unas 20 a 25 milésimas de milímetro de espesor. Detrás de este revestimiento se encuentran los capilares sanguíneos y linfáticos. Es decir, las heces en el intestino están separadas de la sangre de los capilares por una membrana muy fina y frágil, que se renueva cada dos días.

La mayoría de los enfermos que padecen enfermedades crónicas degenerativas, presentan problemas intestinales de varios años de duración, mucho antes que se descubriese su enfermedad. El principal síntoma era el estreñimiento crónico, que llevaba a algunos a utilizar laxantes. Estos productos laxantes estimulan las membranas del intestino para obligarlas a funcionar aceleradamente lo que las irrita. Los laxantes entonces, producen una irritación que debilita al colon, y puede volvero dependiente de ellos.

Cuando esa delgada membrana del intestino está sana y conserva su estructura normal, el organismo se protege de la reabsorción de microbios y toxinas, pero cuando nos alimentamos mal, esta delicada membrana se vuelve anormalmente porosa y deja pasar bacterias y venenos.

No olvide que para mantener un organismo saludable hay que cuidar la higiene y el buen funcionamiento intestinal…

LOS NIÑOS NO SON ADULTOS CHIQUITOS

Las costumbres familiares cambian con cada generación. En unos casos mucho.  De ninguna manera traigo a colación estas reflexiones por nostalgia, sino porque considero que se cometen errores que redundarán en perjuicio de los que menos deben pagar los platos rotos. Me refiero a la educación de los hijos en los hogares.

Hoy es costumbre que los padres le ayuden y en muchos casos, les hagan las tareas a sus hijos. Casi siempre es la madre la encargada del tema. Parece que da orgullo que a los hijos les vaya bien en el colegio, así toque hacerles sus deberes mientras ellos chatean, hablan por celular, navegan en internet, ven televisión, juegan con sus amigos o simplemente descansan.

También se ha hecho costumbre, que los padres quieren ser amigos de sus hijos. Desearían ser sus mejores amigos y algunos de eso se jactan. Si bien es cierto que las brechas generacionales no son insalvables, es anormal que un niño tenga como mejor amigo a un adulto, sin importar si es su padre o su mamá. Los niños deben ser amigos de otros niños. Los padres debemos estar cerca, siempre atentos a ayudarlos, a colaborar a que ellos aprendan sus responsabilidades para la vida, pero dejándolos ser niños o jóvenes… Otra costumbre, sustentada en dudosas teorías psicológicas sobre el desarrollo infantil, es la de hablar con los niños de manera franca y clara, como se dice a “calzón quitado”. Se encuentra uno con desconcertados padres de familia tratando de entender t

emas difíciles para poder hablar sin rodeos con su hijito de 5 años…

El problema radica en que los padres están tratando a los niños como si ellos fueran adultos chiquitos. Apelan a las reglas de la lógica de los adultos para que sus niños entiendan que no deben

hacer regueros cuando consuman sus alimentos, o enmugrar sus vestidos mientras juegan en el patio. Se les olvida que los niños tienen un cerebro en crecimiento, una personalidad y una

 

inteligencia en formación y que su capacidad de comprender muchas cosas requiere procesos de maduración, tiempo y paciencia. Me imagino toda la claridad mental que le queda a un niño de,

digamos tres años, cuando le explican en detalle por qué debe vacunarse, rezar el padre nuestro o comer verduras frescas…

Los niños tienen una capacidad distinta a la de los adultos para entender, comprender y asimilar las cosas. Sus problemas tienen dimensiones completamente distintas a los de los adultos. Sus lógicas e ilaciones son muy diferentes. Dicho en otras palabras, hay que aprender a pensar como los niños para entenderlos y ayudarlos. Con nuestro apoyo deben aprender a construir autocontroles, pero son ellos los que deben hacerlo y poco a poco. Si los ayer niños y hoy jóvenes hacen

pataletas, se enojan y dejan de hablarles, se tornan rebeldes e insoportables, es porque sus padres ya casi que perdieron la oportunidad de ayudarles a construir los autocontroles que se necesitan para la vida adulta y en comunidad.

Para evitar dolores de cabeza, lo mejor es prevenir. Desde pequeños acompañarlos y apoyarlos, pero desde sus lógicas y formas propias de aprender, entender y ser en el mundo.

TÉCNICA PARA LOS LAVADOS INTESTINALES

 

Un lavado o enema es un procedimiento médico sencillo y eficaz de higiene intestinal que le ayudará, como complemento del tratamiento de su enfermedad de base, a estabilizarla, mejorarla y muchas veces, a dejar de sufrir por ella.

Los enemas se pueden hacer con café negro o tinto, pero no instantáneo sino del café colado; con agua con limón (limonada); o con agua de manzanilla. Usar siempre dos litros de líquido tibio, sin azúcar. Para hacerlo debe ponerse en cuatro patas, la cabeza hacia abajo y el trasero levantado (también puede tenderse boca abajo, a lo ancho de la cama, dejando que cuelgue la mitad superior del cuerpo).

La bolsa para el lavado debe quedar a unos 50 cm aproximadamente por encima del nivel del esfínter anal. Luego introduzca suavemente por el ano la cánula hasta su tope. Inmediatamente pase 30 cc de líquido tibio (más o menos lo que le cabe a un pocillo tintero). Recuerde que debe ser tibio, si lo usa frío le darán cólicos. Y si está muy caliente, pues se quema. Cuando le entra al intestino esta pequeña cantidad, dan ganas de defecar. Por favor aguántelas, que en menos de 3 minutos desaparecerán. Luego póngase el resto de líquido hasta completar los dos litros. Debe respirar con el abdomen. Hágase masajes sobre el colon utilizando sus dedos como si estuviese amasando pan. También en todo el vientre durante el tiempo que esté entrando el líquido para evitar espasmos dolorosos durante el lavado. Presione con fuerza cuando encuentre alguna bola o parte rígida: son depósitos de materia fecal que deben ser eliminados. Continúe con el masaje por todo el abdomen hasta que hayan entrado los dos litros.

Si se producen calambres o necesidad intempestiva de evacuar durante el lavado, asegúrese que el líquido esté a la temperatura conveniente. Un líquido demasiado frío o demasiado caliente

 

provoca indefectiblemente espasmos desagradables. Un truco para desaparecer el dolor es respirar con el abdomen, como se les enseña a las parturientas. Mientras más de prisa respire, más rápidamente desaparece el espasmo y calma la molestia.

Cuando termine de pasar el líquido tibio del lavado, trate de retener lo que más pueda y luego puede evacuar el líquido, lo que se produce en varios periodos a lo largo de una veintena de minutos. Después de terminado este procedimiento, antes de retirar la cánula, poner en la bolsa para lavado 4 cucharadas soperas (60 ml) de aceite de oliva o de girasol calentado a 37 grados y ponérselo también vía rectal. El organismo guardará el aceite, no lo expulsará. Es preferible realizar el lavado y la aplicación del aceite por la noche, al acostarse, para garantizar una mayor permanencia del aceite en el organismo. Al cabo de cierto número de lavados, el aceite deja de ser absorbido por el organismo y es devuelto, todo o en parte, por la mañana. Se continuará con los lavados sin la instilación final de aceite.

Estos lavados, salvo orden médica distinta, se deben hacer uno diario por 4 a 6 días al comienzo de ciertos tratamientos que necesitan acción terapéutica inmediata y rápida. Después de la crisis se recomienda continuar con uno por semana. Por lo general, se necesitan unos tres meses de lavados regulares para conseguir una acción terapéutica completa y palpable. Los resultados finales serán la recuperación sostenida de su salud y la mejoría de muchas dolencias que usted o su médico creían incurables…

MISERIA Y DOLOR

 

Estaba muy nerviosa. Parecía que fuera su primer día. Mejor, su primera noche. De eso ya han pasado unos años. Atrás, en la memoria, había quedado la salida atropellada de su pueblo, dejando a su pequeño hijo al cuidado de los abuelos sin explicaciones ni cómo rastrearla, también las múltiples inyecciones que le aplicaron en el trabajo que consiguió después de golpear muchas puertas por varios días, para secar la leche que aun brotaba generosa de sus senos. Allí le modificaron la edad en sus papeles para ocultar que era menor de edad, le pusieron abundante maquillaje con ropa ajustada y brillante. Alguien en el trabajo fue encargado de enseñarle las artes del amor, lo que no hizo a cabalidad aquel agente de policía que la enamoró en su pueblo y la embarazó, antes de partir trasladado a otro lugar desconocido y distante.
No entendía por qué, pero las manos le sudaban profusamente y el corazón parecía no saber cómo acomodarse a su pecho. Podría ser un efecto raro del guayabo. A lo mejor de la traba con distinguida marihuana cripy consumida la noche anterior.
Los hombres entraban y se acomodaban en las mesas. Ella, en la penumbra, los observaba desde lejos. El tiempo la había acostumbrado a este trabajo. Ya no tenía que disimular el asco ni las arcadas. Las lágrimas acudían ahora menos cuando atendía mal olientes clientes que pagaban bien, pero que no gastaban en aseo. Aprendió a drogarse para sobrevivir la dura tarea diaria de escuchar lamentos, inventar historias, besar sin gusto, acariciar sin deseo, gemir sin ganas, moverse de manera experta y hacerlos sentir como bravos toros de faena. Los clientes siempre tienen la

razón y sus quejas podrían hacer que le impusieran multas, castigos o despidos.
Ya no piensa mucho en su desventura, el dinero que gana le permite ciertos lujos y enviarles algo a sus padres para la crianza del hijo que casi no ve y que ya va a la escuela.
Desde la oscuridad un cliente la vislumbra e invita a su mesa. Ella pone su mejor sonrisa y camina hacia él con un sensual bamboleo de caderas. Él está con unos amigos y la mesa tiene una botella a medio llenar y varias copas escanciadas. Le pide que se siente a su lado mientras su manaza le aprieta las nalgas. Disimula no haber sentido. Pide un cóctel que, por haberlo solicitado el cliente, vendrá acompañado de una ficha que ella más tarde cambiará por dinero. Brindará para que desocupen las copas y de inmediato volverá a llenarlas. Otra botella pedida le producirá nuevas entradas.

EL DERECHO A MORIR DIGNAMENTE

Languidecía el día en un atardecer bello como es costumbre en esas tierras. El sol, acurrucándose entre las montañas, llenaba de arreboles el cielo. Mientras llenaba mis ojos de firmamento, me abordó el familiar de una paciente. Quería que la fuera a ver hasta su casa en una zona rural cercana. Acepté. Recogí lo necesario para la consulta y emprendimos viaje. En quince minutos a

rribamos a una finca a borde de carretera. Tenía una casa de bahareque pintada de blanco adornada con matas de flores sembradas en latas de aceite y viejas ollas esmaltadas pegadas a las paredes. Otras colgaban de las cornisas en materas construidas con astillas de guadua, que el viento mecía suavemente. De inmediato me llevaron a ver la enferma.

La encontré tirada en un viejo camastro en un cobertizo improvisado hecho en la parte trasera de la casa con retales de guadua y cinc, alejado unos treinta metros, al lado de la letrina y del pozo séptico. Ella despedía un olor nauseabundo. Prácticamente no se podía respirar. La familia había decidido sacarla de la casa para aliviar los olores que despedía su avanzado cáncer de matriz y ahogar un poco los gritos de dolor que permanentemente emitía.
La señora, hija de los dueños de casa, por la falta de costumbre de hacerse chequeos médicos pr

eventivos, había desarrollado un cáncer de cuello uterino, que solo se le descubrió cuando le había invadido órganos internos. La hicieron tratamiento especializado y luego de varias sesiones los galenos decidieron que no había nada que hacer, que lo mejor era que la llevaran a casa y le dieran calmantes mientras moría… llevaba 5 meses de terrible agonía.
Ya era un escombro de ser humano. Sus ojos extraviados por el dolor, los calmantes y la enfermedad. Sus huesos forrados en una piel cetrina demostraban como la invasión del cáncer la consumía. Sus genitales eran una gran úlcera que conectaba lo que quedaba de vagina con el recto. De allí salía una abundante supuración fétida. Todo lo que comía lo vomitaba y orinar o defecar eran un martirio. No paraba de gritar por sus agudos dolores. La morfina que le aplicaban la mantenía adormilada pero su dolor seguía intenso. Luego de examinarla me sentí miserable. No entendía por qué un ser humano tenía que sufrir de esta manera. Me llenaba de ira no poder darle ningún alivio más allá de tomar sus manos y sentir su leve apretón mientras me buscaba con su mirada perdida y llorosa.
La vida vale la pena si hay libertad, salud y dignidad humana. Pero no era para nada digna la vida que mantenía ésta señora. Pedía a gritos que la ayudaran a morir ya. Se preguntaba qué había hecho ella para merecer tan doloroso castigo…
Así hay centenares de seres humanos tirados en hospitales o en oscuros cuartos de hogares, que, pese al amor de sus familiares, se apagan poco a poco sumidos en el sufrimiento, la desesperación y la angustia sin tratamiento posible que los alivie. No es humano ni para los enfermos ni para la familia ese largo suplicio. El Ministerio de salud reglamentó el derecho a morir dignamente, que ya fue aprobado por la Corte Constitucional, para que estos seres humanos encuentren una solución definitiva a sus prolongados sufrimientos. Sin embargo, escucho voces contrarias, especialmente de los que están sanos, que no viven cerca del dolor y asumen el sufrimiento desde la simple teoría.

EL CULPABLE DEL ERROR MEDICO

Cada día la medicina se ve más respaldada por costosos y complejos aparatos buscado mejorar el diagnóstico de las enfermedades y reducir el error médico. En todas las profesiones incluida la medicina, existen algunos profesionales irresponsables que cometen actos médicos dolosos que dejan mucho que desear.  Pero ellos son, de seguro, la inmensa minoría. Miremos el tema.

Existe una diferencia importante entre el error y la mentira. El que miente sabe desde un principio que está mintiendo porque quiere engañar. En el caso del error la cosa es muy diferente. El que comete un error no sabe que está equivocado. Cuando se equivoca está convencido que está obrando bien, que está en lo correcto. Solamente después de actuar, seguro de haberlo hecho bien, es que se da cuenta del error. Si desde un comienzo supiera que estaba obrando mal, sería un mentiroso y no un equivocado. El que se equivoca, se equivoca a posteriori. Todo error es de buena fe, de lo contrario sería una mentira.

 

Por el sistema médico que opera en Colombia los profesionales de la salud se ven obligados a prestar un mal servicio. Como para el sistema de salud lo importante es la eficiencia, es decir, más servicios por menos recursos, se establecieron un mínimo de consultas por cada profesional (es lo que llaman cobertura), de tal manera que será más eficiente el que más consultas realice. También le preocupa al sistema la eficacia: menor tiempo para prestar el servicio, por lo que está reglamentado cuantos pacientes por hora se deben atender. Será más eficaz el médico que menos tiempo se demore en una consulta. En la práctica, esta dinámica del sistema de salud presupone un mal servicio, porque hay que prestarlo por cantidades y a la carrera.

La lógica del sistema de salud está centrada en la enfermedad, no en las personas. Para el sistema no existen pacientes sino clientes o usuarios. Lo importante es la enfermedad y no los pacientes. Como el enfermo ya no es Juan o María sino su hígado o su estómago, el profesional se preocupa por el hígado o el estómago y no por Juan o María. Los pacientes fueron desarticulados en órganos enfermos y ya no son atendidos en su integralidad. Con los avances de la ciencia, se descubrió que, para seguir con el ejemplo, la enfermedad no estaba en todo el hígado o estómago, sino en las células de ellos. Más adelante se descubrió que el problema no estaba en las células sino en el núcleo, la mitocondria o cualquier otro minúsculo órgano de la célula. Tanto que ahora se habla de las moléculas, de los genes o de las nanopartículas enfermas. Ya Juan ni María importan. La medicina cada vez más llena de sofisticados aparatos, fue desarticulada y deshumanizada.

En un sistema de salud que fue diseñado como un negocio fundamentado en la enfermedad, si desaparece la enfermedad se pierde la esencia que produce ganancias. Por eso la prevención no

recibe la atención que merece y menos la promoción de estilos de vida saludables. Para que sea negocio hay que gastar poco. Por eso clínicas y hospitales mantienen atestados de clientes que arrastran sus enfermedades mientras esperan que unos pocos profesionales los atiendan. A estos, mal pagados, con una carga de trabajo inmensa, estresados, obligados a atender pronto, a recetar poco y barato, a evitar remitir a especialistas ni a solicitar exámenes de laboratorio costosos, les queda muy difícil hacer buena medicina y se ven empujados todos los días, a cometer errores, que si bien es cierto son de buena fe, causan daños muchas veces irreparables.

Algunos piensan que la solución es demandar a los médicos por sus errores. Dejarlos en la calle o en la cárcel. Pero el sistema de salud, que es el que hace producir la mayor cantidad de los errores sigue campante, como si nada…

SALUD, ESCLAVITUD Y MALA CALIDAD

Cuando se visitan clínicas, puestos de salud, hospitales e instituciones relacionadas con la salud, un clamor se escucha y poco a poco aumenta de volumen: la inconformidad generalizada con la calidad de la atención, con una atención despersonalizada, deshumanizada, que lastima y que no se compadece con personas enfermas ni con los dolientes preocupados y nerviosos.

Es cierto que hay personal de salud cuyas relaciones humanas dejan mucho que desear, pero los problemas vienen de la legislación laboral. El gobierno, pensando más en ahorrar costos que en mejorar la calidad de la atención, decidió acabar con la contratación directa del personal. Ahora se hace mediante un tercero, un intermediario. Son las famosas cooperativas de trabajo asociado. Las entidades de salud contratan con estas cooperativas un monto global para que le suministren una cantidad dada de personal para su funcionamiento. Así contratan médicos, profesionales de

diversas especialidades, enfermeras, odontólogos, bacteriólogos, aseadoras, vigilantes, camilleros, etc. El manejo administrativo de la cooperativa se come el 45% o más del dinero pagado para contratar personal, de tal forma que el contratado recibe, en el mejor de los casos la mitad del sueldo. Si, por ejemplo, a un profesional de la medicina, no le gusta ese salario, pues no lo contratan, y punto. Se quedó sin trabajo. Y como las fuentes de trabajo son escasas, se enfrenta a la disyuntiva: se resigna a trabajar mal pagado o se muere de hambre.

Si el médico es contratado por una EPS, tiene que sufrir otros padecimientos. Tiene un tiempo determinado para examinar pacientes, lo que le obliga a atenderlos de afán, sin establecer ninguna relación de empatía ni solidaridad con ellos. Su formulación está restringida a lo que ofrece la entidad. Si necesita un medicamento extra debe justificarlo y someterlo a una “junta científica” que piensa más en ahorrar costos que en beneficiar seres humanos. Al finalizar cada mesen las EPS, un médico que abandonó su profesión y que se dedica a cuidar el dinero del patrón, me refiero al auditor, reúne a los profesionales de la salud contratados para corregir despilfarros. Hace un promedio con la cifra de exámenes de laboratorio solicitados a los enfermos por los galenos, y al médico que se exceda, lo recriminan y felicitan al que se mantenga lo más por debajo de esa cifra. Además, les recuerdan que la entidad premia a los más eficientes manteniéndolos en su nómina. Como la EPS puede destituir sin causa justificada, el personal de salud se juega su comida y la de su familia cada mes. Interventoría también le hacen a la cantidad de droga formulada y de exámenes de laboratorios pedidos, a los costos que dicha formulación implica y al número de pacientes atendidos. Un médico es considerado eficiente y mantendrá su

puestito si formula pocas drogas, si estas son baratas, si pide pocos o ningún examen de laboratorio, si no remite pacientes a especialistas, si nunca se queja y siente mucho amor y compromiso corporativo con la empresa que no le paga bien.

Esto ha obligado a mucho personal de salud a trabajar a destajo. Hacen un turno por la noche y salen corriendo para otra clínica, sin importar el trasnocho, para poder completar lo necesario para

una vida digna. Hay enfermeras que su rostro adusto es simple reflejo de la rabia de un salario de hambre, de una fatiga por un trabajo excesivo, no reconocido y mal pago. Sin embargo, pese a las adversidades, hay personal de salud amable, que atiende con alegría y diligencia, que se esmera por sus pacientes, que se estrella con la indiferencia, mal humor, falta de educación y consideración de personas que creen que porque pagan tienen derecho a humillarlos, insultarlos o a exigir preferencias.

La calidad de la atención en salud tiene que ver con aparatos sofisticados de última generación, con locaciones espaciosas, limpias y acogedoras. Pero más importante que todo eso, con personal de salud que se sienta bien pago, reconocido, tratado con dignidad y respeto, que no se vea obligado a trabajar más allá de sus posibilidades y que se le permita ejercer sin presiones ni chantajes su profesión. La salud la convirtieron en un negocio. Las EPS son las negociantes que se quedan con las ganancias del negocio. Y todo el personal de salud, resultan siendo los esclavos que son contratados por ellas para su servicio y beneficio, pero los que se llevan la mala fama de una deficiente atención….

LA COCA-COLA ¿LA CHISPA DE LA VIDA?

Ya hablamos sobre los daños a la salud que puede causar el consumo de Coca-Cola. Explicamos en detalle los peligros del ácido fosfórico, sustancia corrosiva presente en esta popular bebida.

La Coca-Cola contiene cafeína, sustancia sicoactiva que potencialmente puede alterar el pensamiento, el comportamiento y los estados de ánimo de las personas. La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que actúa, después de cinco minutos, aumentando la actividad del cerebro y la vigilia. En dosis muy pequeñas contrarresta la fatiga, estimula la capacidad respiratoria y disminuye la irritabilidad. Una lata de Coca-Cola contiene 50 mg de cafeína. Dosis altas de este alcaloide, mayores de 75 mg, es decir gaseosa y media, aumentan la temperatura y la producción de ácido gástrico, puede

producir ansiedad, irritabilidad, insomnio, sudoración, palpitaciones y hasta diarrea. En las universidades los estudiantes, para resistir las largas jornadas de estudio nocturno, especialmente antes de los exámenes, consumen tinto con Coca-Cola, reforzando la cantidad de cafeína, que, por tóxica, produce falta de sueño…

Como la cafeína puede producir temblor en las manos, las personas que sufran de temblor ni las que sufran de gastritis deberían tomar Coca-Cola. Tampoco las embarazadas deberían consumirla

por los daños potenciales sobre el bebé en gestación. La cafeína interfiere el efecto de los anticonceptivos y de las drogas para el corazón. Además, bloquea el efecto de los medicamentos para la úlcera del estómago y la gastritis; disminuye el efecto sedante de los tranquilizantes y si se asocia con antidepresivos puede elevar la tensión arterial y alterar el ritmo cardiaco. Con la costumbre, inducida por la publicidad de los fabricantes de la negra gaseosa, de comprar grandes cantidades de líquido en empaques de dos y tres litros, la Coca- Cola se transforma en un peligro para nuestros niños en sus hogares.

El efecto espumoso de esta gaseosa se logra gracias al gas carbónico o bióxido de carbono, responsable de la adición psicológica a la Coca-Cola. La mezcla de gas carbónico con la cafeína, es la encargada de este efecto de dependencia leve de la Coca-Cola.

El color especial de esta bebida se debe al aditivo e-150. Pruebas de laboratorio con este colorante demuestran que, en altas dosis, produce deficiencia de vitamina B6, sustancia que actúa en el sistema nervioso acelerando reacciones de las neuronas, manteniendo saludables los niveles de sangre, contribuyendo al metabolismo de las proteínas y de los azúcares sanguíneos. Los niveles bajos de vitamina B6 puede producir anemia, depresión mental, confusión, hiperactividad y caída de niveles de azúcar en

sangre, conocida como hipoglicemia. Como el ácido fosfórico de la Coca-Cola dificulta la absorción de hierro y puede producir anemia, se sumaría a la deficiencia de vitamina B6 para complicar esta enfermedad.

 

Si este producto, mirándolo bien, es casi un veneno, ¿por qué le permitimos a la Coca-Cola o a la Pepsi Cola vivir sin problemas en nuestros hogares? ¿Por qué pagamos con nuestra salud y la de nuestros hijos las ganas de enriquecimiento de sus fabricantes? ¿No les parece que los padres y los adultos tenemos una responsabilidad que no podemos evadir?

¡CUIDADO CON LA COCA-COLA!

La Coca-Cola, aunque usted no lo crea, es un veneno potencial que nos acecha en casi todos los rincones de nuestras vidas. Esa bebida negra que con cara de inocente se vende en las tiendas escolares y universitarias, en supermercados, en tiendas de barrio, bombas de gasolina, droguerías, discotecas, restaurantes, hoteles, estadios, teatros, gimnasios y hasta en las cafeterías de las clínicas y hospitales, es un verdadero veneno para nuestra salud.

La Coca-Cola tiene como ingrediente activo el ácido fosfórico, un corrosivo industrial. ¿No me cree? Introduzca un clavo en esa gaseosa y en unos días estará disuelto. Si tiene un tornillo oxidado y no puede sacarlo, empape un trapo con Coca Cola, déjelo durante unos minutos y se aflojará. Los espárragos, esos largos tornillos que sujetan las llantas de los buses y camiones que por el arduo trajín al sol y al agua se oxidan, se aprietan y son casi imposibles de sacar: la Coca-Cola se usa para aflojarlos. Los motores de los vehículos se limpian con ácido fosfórico. ¿Si esto le hace La Chispa de la vida a un clavo, a un tornillo y a un motor, que no le puede hacer a nuestro organismo mucho más delicado y complejo?

El material más duro que tiene el cuerpo humano es el esmalte de los dientes. Tome una muela o un diente, de esos que los odontólogos a veces extraen, y métalo en un recipiente lleno de Coca-Cola. En menos de una semana se ha transformado en una sustancia blanda y gelatinosa. Si los terminales de la batería de su carro no hacen buen contacto porque están llenos de óxido y corrosión, derrame Coca-Cola sobre ellos y observe como las burbujas van desapareciendo la corrosión.

Si su inodoro tiene manchas rebeldes, vierta una Coca-Cola en la taza y déjela durante una hora, luego descargue el baño y compruebe los maravillosos efectos desmanchadores sobre la porcelana de su bebida favorita. Los guardafangos de los vehículos acumulan manchas de óxido de cromo que se quitan frotándolas con papel aluminio embebido en Coca-Cola. Hay otra cosa que también puede hacer en casa, tome un bistec e introdúzcalo en un recipiente lleno de Coca-Cola y se asombrará que en pocos días desaparecerá.

Desde el punto de vista médico, el ácido fosfórico de la Coca-Cola bloquea la absorción de calcio favoreciendo la desmineralización de los huesos. En mujeres menopáusicas empeora la pérdida de calcio y acelera la osteoporosis. En los niños les retrasa en crecimiento en la medida que sus huesos no se mineralizan adecuadamente. La cicatrización de las fracturas se retarda gracias al efecto nocivo del ácido fosfórico de la Coca-Cola. Esta bebida, tan promocionada y conocida, combina el ácido fosfórico con azúcares refinados y fructuosa (otro azúcar obtenido del maíz) esta combinación dificulta la absorción de hierro favoreciendo la producción de anemia, y es peligrosa para los niños porque facilita las infecciones al bajar sus defensas. Según un estudio reciente de la Iglesia Católica colombiana, el treinta y cinco por ciento de nuestros niños campesinos y de los barrios pobres de las ciudades sufren

de anemia, entonces gran favor se les hace dándoles a beber Coca-Cola.

Me queda pendiente hablar de otros ingredientes nocivos de la Coca-Cola: la cafeína, el gas carbónico, el aditivo 150,

sus azúcares refinados, el aspartame de la presentación light y el ciclamato de sodio de la presentación Cero. Por favor, no olvide que esto también es válido para la Pepsi Cola.

 

ENSALADAS PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN

ENSALADAS PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN

Estas son variadas sugerencias para la preparación saludable de las ensaladas. Se ofrece la dosis para una persona.

 

  1. ENSALADA DE LECHUGA. Ingredientes: Media cucharada de aceite de olivas, una cucharada de vinagre o zumo de limón, 100 gramos de lechuga; media cebolla de cabeza, perejil, eneldo y romero. Preparación: hacer una salsa con el aceite, el vinagre o el zumo y las yerbas picadas. Partir las hojas de lechuga en cuatro pedazos y lavarlas. Escurrirlas y mezclarlas con la salsa. Decorar con las rodajas de cebolla.

 

  1. ENSALADA ROJA Y BLANCA. Ingredientes: 100 gramos de tomate, 1 cucharada de vinagre o zumo de limón, 1 ajo, 2 cucharaditas de aceite, 100 gramos de nabo, perejil y pimienta blanca. Preparación: Frotar una bandeja con un diente de ajo. Hacer la salsa con el aceite, el vinagre o el zumo y la pimienta blanca. Cortar los tomates y los nabos en cuadritos, mezclarlos con la salsa y espolvorearla con perejil bien picado.

 

  1. ENSALADA DE ZANAHORIA CRUDA. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 100 gramos de zanahoria, 6 nueces, media cucharada de zumo de limón, media manzana, perejil. Preparación: Poner en una bandeja el zumo y el aceite, pelar las zanahorias y rallarlas. Mezclar bien. Rallar la manzana, moler gruesas las nueces y mezclar todo inmediatamente. Decorar con perejil.

 

  1. ENSALADA DE APIO CRUDO. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 100 gramos de apio, 6 nueces, media manzana, perejil. Preparación: Poner en una bandeja el aceite y mezclarlos con el apio bien picado. Rallar la manzana, moler gruesas las nueces y mezclar todo inmediatamente. Decorar con perejil.

 

  1. ENSALADA DE REPOLLO CHINO. Ingredientes: Media cucharada de aceite, 100 gramos de repollo chino, una cucharada de vinagre o zumo de limón, 1 mandarina, perejil, eneldo. Preparación: Cortar el repollo en tiras finas, echarlo en la salsa hecha con el aceite, el vinagre o zumo y las yerbas. Decorarla con lo gajos de la mandarina.

 

  1. ENSALADA DE LECHUGA Y NARANJA. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, media cucharadita de limoncillo, media cucharadita de zumo de limón, media cucharadita de vinagre, media manzana, 100 gramos de lechuga, media naranja, romero, albahaca, laurel. Preparación: cortar la lechuga en tiras finas, ponerla en la salsa preparada con anticipación con el aceite, el vinagre, el limoncillo, romero, albahaca y laurel. Pelar la manzana y la naranja y cortarlas en rodajas finas. Mezclarlo todo con lo anterior y servir inmediatamente.

 

  1. ENSALADA DE TOMATES EN SALSA DE NABO. Ingredientes: 100 gramos de nabos, media cucharada de zumo de limón, media cucharada de aceite, 100 gramos de tomates. Preparación: Hacer la salsa con el nabo rallado, el zumo y el aceite. Sazonar con ella los tomates cortados en rodajas.

 

  1. ENSALADA DE PEPINO. Ingredientes: 1 cucharada de vinagre, media cucharada de aceite, 1 pepino, 1 tomate, pimienta blanca, cebollín. Preparación: Rallar el pepino con la piel, revolverlo con la salsa hecha con el vinagre o zumo, el aceite y la pimienta molida. Espolvorearlo con el cebollín finamente picado. Decorar con pedazos de tomate.

 

  1. ENSALADA DE BERROS CON RABANOS. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 100 gramos de berros, media cucharada de vinagre o zumo, 1 cebolla pequeña, 10 rábanos, eneldo, borraja, romero. Preparación: Mezclar el aceite, vinagre o zumo, y la cebolla finamente picada. Poner los berros en la salsa, añadir cinco rábanos cortados en finas rodajas y decorar el plato con los otros cinco rábanos.

 

  1. ENSALADA DE ZANAHORIA. Ingredientes: 2 cucharadas de zumo de limón, 2 hojas de lechuga, 2 cucharadas de aceite, 100 gramos de zanahoria, perejil. Preparación: Mezclar el zumo y el aceite. Rallar la zanahoria y mezclarla con la salsa. Poner todo sobre las hojas de lechuga y decorar con el perejil.

 

  1. ENSALADA DE REPOLLO BLANCO. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, media cucharada de zumo de limón o de vinagre, 100 gramos de repollo blanco, 1 tomate, cominos, pimienta blanca, perejil. Preparación: Hacer la salsa con el aceite, el vinagre o zumo, los cominos y la pimienta. Cortar las hojas de repollo en tiras, mezclarlo todo con la salsa, dejarlo 1 hora y servirlo sobre dos hojas grandes de repollo decorado con rebanadas de tomate y perejil.

 

  1. ENSALADA DE REMOLACHA. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de zumo de limón, 1 cucharada de vinagre, 100 ramos de remolacha, perejil. Preparación: Hacer la salsa con el aceite, el zumo y rallar las remolachas finamente. Revolverlas con la salsa y adornar con perejil.

 

  1. ENSALADA DE TOMATE Y PEPINO. Ingredientes: 2 tomates grandes maduros, 1 tomate pequeño, 1 pepino con cáscara, 1 naranja, 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de zumo de limón, perejil crespo. Preparación: Picar en cuadritos los tomates grandes y el pepino. Licuar el tomate pequeño, cortar en cuadros la naranja y revolver con el aceite y el zumo agregándole el tomate licuado y el perejil finamente picado.

 

  1. ENSALADA DE BERROS Y TOMATE. Ingredientes: 2tomates grandes, media cucharada de vinagre o zumo, media cucharada de aceite, 200 gramos de berros, perejil. Preparación: Cortar los tomates por la mitad, mezclar los berros picados con el aceite, el vinagre o zumo y el relleno de los tomates. Llenar las cuatro mitades de los tomates y adornarlos con perejil.

 

  1. ENSALADA GRIEGA. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de vinagre o zumo, 100 gramos de pimentones, 100gramos de mandarina, 1 melón, 5 nueces molidas, perejil. Preparación: Hacer la salsa con el aceite, el vinagre o zumo, la pimienta, las nueces molidas. Cortar los pimentones en mitades retirando las semillas y las divisiones blancas de adentro. Cortarlos en finas tiras, pelar la mandarina y cortarla en rodajas. Echar el limón, lavar y secar el melón, abrirle un extremo, vaciarlo y cortar su carne en cuadritos. Mezclar con la ensalada, llenar con ello de nuevo el melón y adornar con perejil.

 

  1. ENSALADA DE NABO. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, media cucharada de zumo, media cucharada de vinagre, 100 gramos de nabos blancos, pimienta blanca. Preparación: hacer la salsa con el aceite, el zumo y la pimienta molda. Rallar los nabos directamente en la salsa, mezclar y dejar 10 minutos antes de servir.

 

  1. ENSALADA DE PEPINO COCOMBRO. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de vinagre o zumo, 2 tomates, 1 pepino cocombro, pimienta. Preparación: Mezclar el zumo o el vinagre el aceite y la pimienta recién molida. Cortar el pepino en cuadritos, revolverlo con la salsa y decorar con trozos de tomate.

 

  1. ENSALADA DE REMOLACHA. Ingredientes: Una cucharada de aceite, media cucharada de vinagre o zumo de limón, 2 hojas de lechuga, 100 gramos de remolacha, perejil. Preparación: Mezclar el aceite con el zumo o vinagre y la pimienta. Poner cada hoja de lechuga debajo de las rodajas de remolacha, regar con la salsa y espolvorear con el perejil picado.

 

  1. ENSALADA DE ESPINACAS. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 2 cucharadas de vinagre o zumo, 100 gramos de espinaca, 1 manzana, pimienta blanca, orégano, cilantro. Preparación: Quitarle los tallos gruesos a la espinaca. Hacer la salsa mezclando el vinagre o zumo con la pimienta, el aceite, el orégano y el cilantro. Mezclarle las espinacas y la manzana cortada en cuadritos.

 

  1. ENSALADA DE ZANAHORIA Y NARANJA. Ingredientes: Media cucharada de aceite, 1 cucharada de vinagre, 150 gramos de zanahoria, media cucharada de zumo de limón, 1 naranja grey, orégano, cebolla y ajo. Preparación: Hacer la salsa con el aceite, el vinagre, el zumo, orégano, ajo y la cebolla. Rallar la zanahoria directamente en la salsa y mezclarlo todo.

 

  1. ENSALADA DE COLIFLOR. Ingredientes: 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de zumo, 2 tajadas de limón, 100 gramos de coliflor, eneldo, pimienta blanca. Preparación: Preparar la salsa con el zumo, el aceite y el eneldo picado. Agregarle la coliflor finamente picada sin el tronco y adornarla con rodajas delgadas de limón.

 

  1. ENSALADA DE APIO Y MANZANA. Ingredientes: 1 cucharada de zumo, 8 nueces, 100 gramos de apio fresco, media cucharada de aceite, 1 mandarina, 1 manzana. Preparación: Hacer la salsa con el zumo, el aceite y las nueces picadas. Cortar la mandarina y la manzana en cuadritos y añadirlas a la mezcla. Agregarle apio rallado. Decorar con la mandarina.

NO OLVIDE QUE DEBE COMER DESPACIO, EN SILENCIO Y MASTICANDO MUY BIEN. SIEMPRE LO CRUDO SE DEBE COMER PRIMERO. LA SOBREMESA DEBE SER TIBIA Y NUNCA FRIA. EVITE EL SEDENTARISMO, LA OBESIDAD, EL TABACO, EL ALCOHOL, EL CERDO, LOS ENLATADOS Y LAS COMIDAS PROCESADAS. SU SALUD DEPENDE DE USTED.