PRIMUN NON NOCERE

Esta frase atribuida por muchos al médico griego Hipócrates se podría traducir: Lo primero es no hacer daño, como un mandato imperativo para los médicos y personal de salud con sus pacientes o enfermos. En el campo de la salud lo curativo puede tener efectos colaterales, por lo que se propone, en lo posible, siempre prevenir para evitar causar daños.

Un profesor que tuve en mis años de estudiante de medicina, decía que todas las alergias tenían origen alimenticio, es decir, en lo que comemos. Hoy creo que, sin dejar de tener razón, algunas alergias no siempre son alimenticias. Pero su enseñanza en general es válida.

Recordemos que las abuelas y luego mucha gente, nos advierten de no bañarnos después de comer. O que no se debía hacer deporte inmediatamente después de consumir alimentos. Ellas tenían razón. El ser humano tiene, por decirlo de alguna manera didáctica, tres circuitos para la circulación sanguínea. Durante las comidas la circulación del circuito muscular se deriva hacia el estómago e intestinos (aparato digestivo) para que la sangre pueda absorber todos los nutrientes de los alimentos ingeridos. Entonces, si después de una comida se hace ejercicio, se obliga a la sangra a redistribuirse hacia los músculos para atender la demanda de energía que requiere el esfuerzo, entonces, el tubo digestivo, al quedarse con poco riego sanguíneo, tendrá que parar su proceso de digestión. La comida quedará como estancada en un estomago e intestinos que no funcionan temporalmente y podrían expulsar su contenido, por vómito o diarrea. Si una persona está, por ejemplo, nadando, esto puede ser peligroso. En caso que esto no llegue a este extremo, la digestión se hace pesada, difícil, con llenura, gases y posibles cólicos.

Si asumimos que lo primero es no hacer daño, entonces hay que prevenir. No hacer ejercicio después de cada comida, porque hay que dejar pasar una hora para que la digestión se realice sin problemas. Así empieza lo que se denomina higiene alimenticia.

Esta higiene tiene varios aspectos a tener en cuenta. Las comidas se deben tomar en un ambiente tranquilo. No está bien almorzar viendo televisión, chateando, contestando el celular, leyendo el periódico, escuchando música o atendiendo una conferencia. El circuito circulatorio cerebral se activa mientras se ocupa la mente y eso le roba sangre al circuito digestivo. Esto también puede retardar o entorpecer una buena digestión.

Comer despacio, bien masticado y en silencio es muy importante. La persona que habla mientras come, traga aire, y puede producir inflamiento y dolor abdominal, además de molestos gases. Masticar bien es importante porque eso permite triturar adecuadamente los alimentos y mezclarlos con la saliva. Esta tiene una enzima (la ptialina) que inicia la digestión desde la boca. Por lo tanto, si se mastica bien (como mínimo quince masticadas por cada lado de la boca y por bocado) los alimentos se impregnan de saliva y llegan predigeridos al estómago. Esto hará que se necesiten menos jugos digestivos, menos ácidos en el estómago y la digestión se hará con eficiencia y sin traumatismos.

La persona que come rápido traga entero y en el estómago ya no hay cómo triturar los alimentos (pese a que la gente habla de la boca del estómago allí no hay dientes) lo que obliga a aumentar la producción de ácido y a incrementar los movimientos del estómago para tratar de hacer lo que no se hizo en la boca…

Si nos acostumbramos a consumir primero los alimentos crudos como frutas y ensaladas, vamos a reducir la cantidad de jugos gástricos ácidos, lo que ayuda a los que tienen gastritis o úlceras, pero además las previene en los que no las tienen. Las bebidas frías nunca se deben tomar al final de las comidas como sobremesa. La digestión necesita una temperatura interna entre 36 y 38 grados, y un jugo helado puede reducir esta temperatura hasta unos 20 grados, lo que paraliza la digestión. Entonces el organismo debe aumentar los movimientos internos del tubo digestivos para recuperar su temperatura. Este retraso favorece la fermentación y producción de gases, con la consiguiente llenura, agrieras, pesadez y posibles dolores abdominales.

En resumen, hay que comer en un ambiente agradable, en silencio, comiendo despacio y masticando bien, comiendo lo crudo primero y sin consumir bebidas heladas de sobremesa. Lo ideal es terminar con bebidas tibias, puede ser una aromática de hierbas. Este es el mejor remedio contra la gastritis y la úlcera digestiva. ¡Y, además, es gratis!

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